Ingredientes
Ginebra, Zumo de limón, Jarabe de azúcar, Cava
Historia
French 75
Un clásico de gran calibre
La historia de este clásico de la coctelería nada tiene que ver con la búsqueda de la mezcla o combinación perfecta de sabores, más bien todo lo contrario, es pura improvisación rematada más adelanta en una de las cunas de la coctelería clásica: el Harry’s Bar de París.
Su aparición se remonta a los escuadrones aéreos francoestadounidenses de la primera I Guerra Mundial. Los pilotos franceses solían brindar con champagne al finalizar las misiones, bebida ésta, algo ‘débil’, por llamarla de alguna manera, para los aviadores estadounidenses, que comenzaron a añadir coñac al invento, bebida más potente y fácil de conseguir en Francia en aquel contexto bélico, aunque otras versiones cuentan que el piloto Raoul Lufbery le añadió ginebra.
La bebida y su fama pasaron de los escuadrones militares a los bares y fue Harry MacElhone, padre de algunos otros clásicos, quien alrededor de 1925 en el Harry’s Bar, le añadió zumo de limón, la bautizó y realizó la primera receta.
Su nombre hace referencia al cañón Howitzer de 75 mm utilizado por el ejército francés durante la I Guerra Mundial, ya que según cuentan, la receta original tenía la misma pegada que esta pieza de artillería.
La base del French 75 es el Champagne. Este vino espumoso está acompañado por Ginebra. A esta combinación de licores se le añade zumo de limón, gracias al cual el French 75 tiene un irresistible aroma ácido y el sabor es más chispeante. Por último, se añade algo de sirope de azúcar para rebajar el amargor del zumo.
Elaboración
La base del French 75 es el Champagne. Este vino espumoso está acompañado por Ginebra. A esta combinación de licores se le añade zumo de limón, gracias al cual el French 75 tiene un irresistible aroma ácido y el sabor es más chispeante. Por último, se añade algo de sirope de azúcar para rebajar el amargor del zumo.
Existen dos formas de prepararlo: batido o directo. Normalmente se hace en una coctelera con hielo y, al servir, se pasa por un colador para quitarlos. En este caso, se utiliza una copa de flauta de Champagne para servir; aunque hay quien prefiere utilizar un vaso Collins, más alto y ancho y prepara el cóctel directamente en la copa. Cuando se elige esta opción, se prepara y se sirve sobre el hielo. Se pone el hielo en el vaso y se van añadiendo los ingredientes. Si se quiere incentivar el aroma cítrico, se puede colocar un trozo de piel de limón cortada en espiral, que no sólo aporta matices ácidos, sino que hace que la copa tenga una presentación más elegante.
Por los ingredientes que tiene y la forma en que se sirve, el French 75 es un trago largo de la familia de los Collins. Este tipo de cócteles son muy refrescantes y el French 75 no es una excepción. Está pensado para ser un cóctel de celebración, para brindar durante una cena o una fiesta y por ello se le incluye en los cócteles after dinner.